La vigorexia, también conocida como dismorfia muscular, es un trastorno en el que la persona desarrolla una obsesión por aumentar su masa muscular, aun cuando ya tiene un cuerpo atlético. Afecta principalmente a hombres y suele implicar ejercicio excesivo, dietas estrictas y, en muchos casos, el uso de esteroides y suplementos que pueden dañar la salud.
Entre sus causas destacan la presión social y los estándares de belleza promovidos por medios y redes sociales, así como factores como baja autoestima o acoso en etapas tempranas. Las consecuencias pueden ser graves: problemas hormonales, cardiovasculares, hepáticos, lesiones físicas y alteraciones psicológicas.
El tratamiento requiere un enfoque multidisciplinario, centrado en terapia cognitivo-conductual, apoyo nutricional y, en algunos casos, tratamiento farmacológico. Detectarla a tiempo y acudir con profesionales es clave para una recuperación saludable.