Aunque en redes sociales cada vez más jóvenes comparten su proceso para dejar de vapear o fumar, especialistas advierten que abandonar la nicotina es mucho más difícil de lo que muchas personas creen.
La conversación tomó fuerza luego de que se viralizaran testimonios de creadoras de contenido mostrando las dificultades emocionales y físicas de dejar la nicotina, generando tanto apoyo como burlas por parte de usuarios que minimizaban el proceso de abstinencia.
Sin embargo, expertos en salud mental y adicciones insisten en que la dependencia a esta sustancia está ampliamente subestimada. Antoni Baena, especialista en tratamiento del tabaquismo, explicó que la nicotina es una de las drogas más adictivas que existen, ya que el cerebro cuenta con receptores específicos para ella, lo que facilita una rápida dependencia.
Por su parte, la psiquiatra Silvia Mondon, de la unidad de adicciones del Hospital Clínic de Barcelona, aseguró que la adicción fisiológica al tabaco puede compararse con la de sustancias altamente adictivas como la heroína, debido a la rapidez con la que una persona puede desarrollar dependencia.
Especialistas señalan que uno de los principales problemas es que la adicción a la nicotina suele minimizarse socialmente porque sus efectos negativos no son inmediatos o visibles, a diferencia de otras drogas. Esto ha contribuido a normalizar su consumo, especialmente entre adolescentes y jóvenes mediante el uso de vapeadores.
Los expertos también alertan sobre la importancia de reforzar la prevención en edades tempranas, ya que la adolescencia sigue siendo la etapa en la que más comúnmente inicia el consumo de tabaco y dispositivos electrónicos de vapeo.
El creciente número de testimonios en redes sociales ha servido para visibilizar una realidad que durante años fue ignorada: dejar la nicotina implica enfrentar una adicción compleja, física y psicológica, que muchas veces requiere apoyo profesional para superarse.
