Investigadores de la Universidad de Huelva han desarrollado un trabajo que les ha permitido trazar una tipología de los adolescentes en base al consumo de alcohol y sus contextos de desarrollo que puede servir al diseño de programas de prevención y de promoción de la salud más efectivos.
Liderado por la doctora Antonia Rubio, el estudio, a cuyos resultados ha tenido acceso Efe, parte del hecho de que los patrones de consumo de alcohol en España se han modificado en los últimos años, y aunque el consumo per cápita ha descendido ligeramente en las últimas décadas, su prevalencia actual entre los adolescentes y las mujeres es alta, además de que el consumo abusivo de alcohol en la adolescencia se asocia a numerosas consecuencias negativas.
Consideran los investigadores que para realizar una prevención efectiva del consumo de alcohol en la adolescencia se hace necesario entender qué factores lo explican, incluyendo los relativos a los contextos familiares, de los iguales y los escolares.
El estudio, ante las escasas investigaciones realizadas al respecto en países latinos o mediterráneos con un diseño longitudinal, pretendía describir una tipología de adolescentes en función de dicho consumo y de otras características personales o contextuales, para lo que usaron un diseño longitudinal con una muestra de 525 adolescentes (49,7% chicas) de Educación Secundaria Obligatoria (ESO) de todas las provincias y hábitats de Andalucía, encontrándose un aumento significativo en el consumo de alcohol durante la adolescencia media.
Los investigadores han obtenido una clasificación del alumnado en cuatro clases relevantes: dos tienden a agrupar a los sujetos que raras veces o nunca consumen alcohol (56 % del alumnado) y otras dos a los que consumen alcohol alguna vez al mes y semanalmente (41 % del alumnado).
Las dos primeras clases se caracterizan por elementos positivos de los contextos de desarrollo (familia, escuela e iguales), con indicios de colaboración entre la familia y la escuela; a ambas clases se asocia de manera más estrecha como características antecedentes el no comprar ni consumir alcohol, mostrar una alta percepción del riesgo inherente al embriagarse y percibir una baja permisividad de los iguales ante el consumo de alcohol.
Por su parte, la clase que agrupa al alumnado que consume alcohol alguna vez al mes está preferentemente compuesta por chicas de 15 años de hábitat semiurbano, con baja percepción de riesgo de emborracharse, percepción positiva de su familia y de los iguales en el ámbito escolar, y un bajo rendimiento académico.
Y por último, en la clase que agrupa al alumnado que consume alcohol semanalmente predominan los chicos de 4º de ESO, con baja percepción de riesgo de emborracharse y con una valoración negativa de los contextos familia y escuela; a estas clases se asocia de manera más estrecha las características antecedentes de resultar muy fácil comprar y beber alcohol.
Fuente - diariosur.es
02/09/2016
