En México, el consumo excesivo de alcohol se ha convertido en una problemática de salud pública que afecta aproximadamente al 40% de la población, de acuerdo con especialistas en adicciones. Durante una conferencia enfocada en la prevención del uso nocivo del alcohol, se destacó que este fenómeno no se limita únicamente a personas con dependencia, sino que también impacta a quienes beben de manera ocasional pero en grandes cantidades.
Uno de los puntos más preocupantes es la influencia social, especialmente entre jóvenes, quienes suelen ser presionados a consumir alcohol de forma “explosiva” en fiestas o reuniones. Prácticas como el llamado “Juebebes”, que promueve el consumo desde el jueves, reflejan cómo ciertas conductas se han normalizado, incrementando los riesgos para la salud y el bienestar.
Además, estudios revelan que algunos estudiantes universitarios ya presentan criterios de dependencia al alcohol desde etapas tempranas, mientras que en niveles educativos básicos se han detectado casos de consumo excesivo en niños de quinto y sexto de primaria. Esta situación evidencia una falta de prevención y orientación adecuada desde el entorno familiar y social.
Como parte de las estrategias para enfrentar este problema, especialistas resaltaron la importancia del concepto de “trago estándar”, una medida que permite a las personas conocer y controlar la cantidad de alcohol que consumen. En México, un trago estándar equivale a 13 gramos de alcohol puro, lo que puede encontrarse en diferentes bebidas como cerveza, vino o destilados en porciones específicas.
Finalmente, se destacó que existen programas de atención dirigidos a personas que aún no desarrollan dependencia, con el objetivo de reducir su consumo mediante intervenciones breves y procesos de reeducación. Estas acciones buscan generar conciencia y fomentar hábitos más responsables frente al consumo de alcohol en la población.
