La ludopatía, o adicción al juego, es un trastorno psicológico caracterizado por el impulso incontrolable de apostar pese a las consecuencias negativas. En México, se estima que cerca de 3.9 millones de personas podrían padecer este problema, lo que representa entre el 1% y el 3% de la población.
Aunque el juego es una actividad normal en el desarrollo humano, cuando se pierde el control aparecen síntomas como cambios de humor, irritabilidad, ansiedad y una necesidad constante de apostar, afectando la estabilidad económica, laboral y familiar. Factores como problemas de salud mental, influencia familiar, rasgos impulsivos de personalidad, ser hombre y tener bajo nivel educativo pueden aumentar el riesgo.
Además, el entorno de los casinos con luces, música y estímulos diseñados para prolongar la permanencia puede favorecer la conducta adictiva. El tratamiento incluye terapia psicológica y grupos de apoyo, donde compartir experiencias sin juicios resulta clave para la recuperación.
