Apuestas online en adolescentes: riesgo creciente

Imagen generada con IA: Gemini (2026).

Fuente original: UNICEF Argentina, Las apuestas online afectan la salud mental de las y los adolescentes
Apuestas online en adolescentes: riesgo creciente
Imagen generada con IA: Gemini (2026).

El crecimiento de las apuestas online se ha convertido en una preocupación cada vez mayor, especialmente entre adolescentes. De acuerdo con datos del informe Kids Online Argentina de UNICEF, uno de cada cuatro jóvenes ha participado en apuestas en línea al menos una vez, lo que evidencia la magnitud del problema en el entorno digital actual.

La edad de inicio es particularmente alarmante, ya que muchos adolescentes comienzan a tener contacto con estas plataformas alrededor de los 13 años. Este acceso temprano está relacionado, en gran parte, con el uso de billeteras virtuales y dispositivos móviles, que facilitan el ingreso a sitios de apuestas sin demasiados controles. Además, el fenómeno es más frecuente en varones y suele estar vinculado a apuestas deportivas, especialmente en el fútbol.

A pesar de que las apuestas están prohibidas para menores de edad, la exposición es alta: seis de cada diez adolescentes aseguran conocer a alguien que ha apostado dinero en línea, y casi la mitad afirma estar familiarizada con plataformas o aplicaciones de apuestas. Esto refleja una normalización preocupante de esta práctica, que puede derivar en conductas de riesgo y afectar el bienestar emocional de los jóvenes.

Frente a esta situación, especialistas destacan la importancia del rol de las familias y adultos en la prevención. Fomentar el diálogo abierto, generar espacios de confianza y hablar de manera clara sobre los riesgos del entorno digital son acciones clave para acompañar a los adolescentes. También es fundamental escuchar sin juzgar, entender sus perspectivas y brindar orientación para que puedan tomar decisiones informadas.

Las apuestas online no solo representan un riesgo económico, sino también una amenaza para la salud mental, ya que pueden generar ansiedad, dependencia y problemas en el desarrollo emocional. Por ello, la prevención, la educación digital y el acompañamiento son herramientas esenciales para enfrentar esta problemática creciente.