Según datos extraídos del informe de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG) un 6% de la población en edades que van de los 12 los 21 años sufren un trastorno de la alimentación. El confinamiento no sólo ha tenido un impacto acuciante en los trastornos de la alimentación.
La SEMG determinó en su informe que aunque los trastornos de la conducta alimentaria afectan a ambos sexos, son dos veces y media más frecuentes en mujeres , siendo su prevalencia en España de 4,1% a 6,4% en mujeres entre 12 y 21 años, y de 0,3% para los hombres.
La psicóloga experta en TCA del Colegio Oficial de Psicología de Andalucía Occidental (COP-AO), Mar Suárez, incidió en que falta más educación alimentaria, ya que se está relacionando la cultura de la dieta para dar a los alimentos valores morales. «Esto hace que el comer ciertos productos lo asociemos con algo negativo, prohibiéndolos de manera contundente y convirtiendo la relación con la comida en algo patológico; justo aquí puede venir el riesgo de atracón o de comer de forma impulsiva, por poner un ejemplo», advirtió.
Para mejorar la relación con la comida, la psicóloga recomendó « flexibilizar lo que comemos sin criminalizar ni prohibir ciertas comidas, entendiendo que hay productos de consumo menos frecuente y otros que es necesario tomar con más asiduidad.
Mar Suárez recalcó la importancia que tiene enseñar a los niños a comer en casa, ya que los más pequeños «imitan a los padres y a través de ellos ven la forma más correcta de alimentarse»»
