“La tecnología es un producto adictivo y debe ser regulado como tal”

Imagen de Freepik (2019)

“La tecnología es un producto adictivo y debe ser regulado como tal”
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La tecnología domina nuestras vidas. Nos despertamos con ella y nos acostamos con ella. Las grandes empresas como Facebook o Youtube manipulan sus algoritmos para que los usuarios aumenten el uso de su producto, se enganchen más, y ellos puedan aumentar sus ganancias a través de la publicidad. Para los niños, el problema es mayor: debido al uso constante de dispositivos, el 50% de los adolescentes se considera adictos; el 48% de los que pasan más de cinco horas con su teléfono ha reportado sentimientos de depresión, aislamiento o suicidio.

Con ese prisma alertan sobre los peligros de la tecnología un grupo de exempleados de estas empresas, que ahora lideran una iniciativa por Estados Unidos para informar de las repercusiones sociales que supone la constante conectividad a la que vivimos sujetos. “El incentivo es atrapar nuestra atención y monetizarla a través de contratos publicitarios, sin importar lo bueno que sean para los humanos. Debemos girar el objetivo hacia el bien común y exigir responsabilidades a los líderes de la industria”, defendió esta semana en Tristan Harris, exingeniero de Google e impulsor de la nueva campaña, lanzada en Washington.
“Es hora de que se regule a la industria tecnológica para que haya un equilibrio entre las ventajas y desventajas sobre el uso de los dispositivos digitales”, afirmó James Steyer, director y fundador de Common Sense Media, una ONG que promueve la seguridad en las redes. Otro de los ponentes comparó la industria tecnológica a la del tabaco o el alcohol: “Es un producto adictivo y, por tanto, debe ser regulado como tal”.


Los datos son rompedores. La tecnología tiene efectos negativos a nivel individual, social y político. El 27% de los adultos se considera adictos; el 48% se ve en la necesidad de contestar inmediatamente a mensajes o alertas de sus redes sociales. Las cifras entre adolescentes son del 50% y el 72%, respectivamente. Además, en torno al 75% de los padres afirman que discuten con sus hijos por el uso de los móviles.


Fuente: https://elpais.com/tecnologia/2018/02/09/actualidad/1518209058_401300.html