El consumo excesivo de alcohol durante la adolescencia puede tener efectos duraderos en el cerebro y datos recientes muestran que estos efectos pueden afectar directamente a la descendencia de la primera generación, a sus interacciones sociales y al desarrollo en la pubertad. El estudio ha sido publicado en Journal of the Endocrine Society, de la Sociedad de Endocrinología de EE UU. Estas observaciones podrían tener consecuencias para la salud humana, ya que más de 4,5 millones de ciudadano 21 años informan haber incurrido en el abuso de alcohol. "Nuestro estudio en animales demuestra que beber hasta la borrachera antes del embarazo puede afectar a la descendencia futura", dice el autor principal, Toni Pak, de la Loyola University Chicago, en Maywood, Illinois.
