“Empecé apostando por diversión y terminé atrapado en la pantalla”

Freepik (2026).

“Empecé apostando por diversión y terminé atrapado en la pantalla”
Freepik (2026).

“Todo empezó como algo normal. Veía partidos de fútbol con mis amigos y, entre bromas, comenzamos a apostar pequeñas cantidades desde el celular. Las plataformas eran fáciles de usar, te dejaban pagar en moneda local y en segundos ya estabas jugando. Al principio gané un par de veces y eso me enganchó.

Con el tiempo, empecé a apostar solo. La inflación y la falta de dinero me hicieron pensar que podía ‘sacar un extra’ con las apuestas deportivas. Siempre había una promoción nueva, bonos o apuestas rápidas que te hacían sentir que estabas a un clic de ganar. Apostar desde casa, sin que nadie te viera, lo volvió todavía más fácil.

Pronto dejé de hacerlo solo por diversión. Apostaba para recuperar lo perdido, para distraerme del estrés o simplemente por la costumbre. Me decía que podía parar cuando quisiera, pero cada partido era una excusa para seguir. Empecé a gastar dinero que no tenía y a ocultarlo en casa.

Hoy entiendo que el crecimiento de estas plataformas no solo es tecnología y economía, también es cómo te atrapan. La accesibilidad, la rapidez y la sensación de control te hacen perder la noción del límite. Salir de ahí no es fácil, pero reconocerlo fue el primer paso. Ojalá se hable más de esto y no solo del negocio, sino de las personas que quedamos del otro lado de la pantalla.”