Una mujer de 47 años que estuvo consumiendo té en altas concentraciones durante casi 20 años, adquirió un daño óseo de difícil diagnóstico, según informó la revista New England Journal of Medicine, en su edición del 21 de marzo.
La mujer en principio sospechó que a causa de una forma de cáncer estaba sintiendo dolor de huesos que sentía en su espalda baja, brazos, caderas y piernas durante cinco años así la extrema fragilidad de sus dientes por lo que tuvo que someterse a extraerlos en su totalidad, por lo que acudió a su médico en Lansing, Michigan.
Las radiografías mostraron una densidad inusual en los huesos de la mujer, pero no se encontraron señales de enfermedad. También los análisis mostraron que el nivel de fluoruro en sangre era alto, 0.43 miligramos por litro, cuando la concentración normal es de menos de 0.10 miligramos por litro.
La paciente fue remitida al doctor Sudhaker Rao, jefe de la sección de metabolismo óseo y mineral y director del laboratorio de investigación ósea y mineral del Sistema de Salud Henry Ford en Detroit, para que le practicara una biopsia a sus huesos.
Rao, luego de indagar, se enteró que la paciente regularmente bebía una jarra de té diariamente, hecho con 100 a 150 bolsas de té, lo cual sería una cantidad de más de 20 miligramos de fluoruro.
El fluoruro suele ser recetado para prevenir la caries, generalmente a niños y adultos en cuyas casas, el agua corriente no contiene fluoruro añadido en forma natural.
Rao, quien no solo proviene de un área de la India donde el nivel de fluoruro en el agua es extremadamente alto naturalmente, ocasionando fluorosis esquelética, también ha tenido experiencia asesorando algunos casos de pacientes con alto nivel de fluoruro en sangre.
Rao detectó que la causa del padecimiento de la mujer se debía a la ingestión de té en altas concentraciones, con gran contenido de fluoruro. En Estados Unidos han sido reportados tres o cuatro casos de problemas de salud como consecuencia de ingerir té en grandes cantidades.
Debido a que los huesos de la mujer eran tan duros debido a su alta densidad ósea, siete veces más de lo normal, no pudo realizarse la biopsia de manera normal ya que el instrumento no pudo penetrarlos.
Las perspectivas para la paciente son positivas, teniendo en cuenta que una persona que viva en un área con alta concentración de fluoruro en agua, se muda a un lugar donde el agua tenga baja concentración, puede recuperarse, pero no se tiene una certeza del tiempo en que el cuerpo podrá deshacerse de la acumulación de fluoruro.
Los huesos, a medida que se vayan remodelando, cuando el tejido óseo maduro se reemplace con tejido óseo nuevo, irá eliminando el fluoruro naturalmente, pero en adultos, este procedimiento es lento e impredecible.
Para el caso de la paciente, dejó de beber té y sus dolores han disminuido, además de ser sometida a diversos métodos para acelerar la eliminación del exceso de fluoruro en su organismo, como el suministro de la hormona paratiroidea, que controla niveles de calcio, fósforo y vitamina D en sangre y huesos, aparte de una dieta baja en calcio y vitamina D.
