En el estudio participaron 22.070 personas no institucionalizadas, entre 12 y 49 años, procedentes de 5 países: Dinamarca, Alemania, Gran Bretaña, España y Suecia. En la encuesta se obtuvieron datos acerca del consumo sin prescripción médica, durante el último año o en algún momento de su vida, de medicamentos que necesitan receta como son los estimulantes, los opioides o los sedantes; asimismo se obtuvo información acerca de cómo se adquirieron dichos medicamentos.
Si se tienen en cuenta los datos según países, Alemania mostró los porcentajes más bajos, y Gran Bretaña, España y Suecia los más altos. El mayor porcentaje del uso de opioides lo tiene España, con un 18% de encuestados que los han consumido en algún momento de su vida sin la prescripción del médico, y un 7% lo ha hecho durante el último año. De los 5 países evaluados, España también es el primero en consumo de sedantes como el lorazepam, el diazepam o el bromazepam. El 18% de los encuestados reconoce haberlos tomado en algún momento de su vida, y más de un 9% lo ha hecho durante el último año.
En cuanto a la manera de conseguir los medicamentos, los datos arrojaron que la forma más habitual fue por medio de familiares o amigos (44% de los opioides, 62% de los sedantes). Otra fuente común son las farmacias de internet; el 4,1% de los opioides, el 7,6% de los estimulantes y el 2,7% de los sedantes, fueron conseguidos por este medio.
Según esta investigación las personas que consumían estos medicamentos sin la prescripción de un médico, también tenían una mayor probabilidad de consumir alguna droga ilícita. Por otro lado, factores de riesgo relacionados con una mala salud mental y sexual, se asociaron con una mayor probabilidad de consumo de medicamentos sin prescripción médica.
En resumen, España es uno de los países europeos que se encuentra a la cabeza en el problema del consumo inadecuado de medicamentos, lo que alerta sobre su fácil adquisición, y la ligereza con la que las personas los recomiendan a familiares y amigos, sin tener en cuenta los probables efectos adversos.
