Al 'éxtasis líquido' o gammahidroxibutirato (GHB) se le atribuye un uso más allá de droga psicoactiva. Dado que uno de sus efectos es la amnesia y sedación de forma rápida sin que la víctima se dé cuenta, se emplea en muchos delitos bajo la denominación de 'sumisión química'. Uno de los peligros del GHB es que se vuelve indetectable en pocas horas para los análisis de sangre y orina convencionales.
Estamos ante una sustancia química de abuso que deprime el sistema nervioso central (SNC). Forma parte de extenso grupo de drogas de abuso que conforman las llamadas nuevas sustancias psicoactivas (NDP/NPS), las cuales son consumidas con fines recreativos. También es un neurotransmisor fisiológico.
A través de su consumo se buscan efectos euforizantes y afrodisíacos. Esta sustancia fue usada por primera vez como anestésico por su efecto estimulante de los receptores GABA del cerebro. Como propiedades, esta sustancia es anestésica, hipnótica y epileptógena.
El GHB forma parte del amplio grupo de sustancias que conforman las drogas emergentes o nuevas drogas psicoactivas (NDP/ NPS) de fácil acceso en el mercado clandestino o internet detrás de nombres como "éxtasis líquido", "biberones", "líquido X", "Gamma-G" o de manera más internacional como "Soap"2, "Scoop"2, "G"2 o "Vit.G".
Consumido a bajas dosis se produce un efecto de intensificación de las percepciones táctiles, visuales y de desinhibición respecto al entorno. A dosis altas produce pérdida de control motor y somnolencia, que puede derivar en coma hipnótico.
https://www.elmundo.es/ciencia-y-salud/salud/2022/05/06/6274fe43e4d4d8fb368b45f0.html
