«Han aumentado mucho los barbitúricos, las bebidas y los impulsos de las bajas pasiones»

Imagen de Freepik (2022)

«Han aumentado mucho los barbitúricos, las bebidas y los impulsos de las bajas pasiones»
Imagen de Freepik (2022)

Monseñor Francisco Pérez, sostiene que «la fiesta alegre lleva a considerar que los festejos son necesarios para gozar de la armonía entre las gentes. La fiesta, si observamos, se sostiene siempre en la experiencia o testimonio de Jesucristo, la Virgen o los Santos. La fiesta es religiosa en su esencia pero, muchas veces, en los festejos se convierte en pagana. No es de buen gusto las aberraciones que puedan darse y que se deslizan con frecuencia como un ingrediente horroroso en la fiesta».

De igual modo, advierte que «a veces estas fiestas se pueden convertir en alborozo superficial o incluso en libertinaje para probar de todo venga de donde venga. No hay criterios sino falaces ilusiones que a la postre traumatizan y amargan la propia existencia. Han aumentado mucho los barbitúricos, las bebidas y los impulsos activos de las bajas pasiones».

El arzobispo subraya que «esto no favorece a nadie puesto que la fiesta debe humanizar y recrear el gozo de pertenecer a una sociedad donde los valores serán mucho más efectivos anímicamente que los contravalores. Así como la luz y las tinieblas son incompatibles de igual manera no puede haber auténtico sentido humano entre los festejos normales y las juergas incontroladas que nada tienen que ver con la autenticidad de la sana fiesta

https://infovaticana.com/2022/06/14/el-dardo-del-arzobispo-de-pamplona-a-las-fiestas-de-san-fermin-han-aumentado-mucho-los-barbituricos-las-bebidas-y-los-impulsos-de-las-bajas-pasiones/