A la hora de apretarse el cinturón y recortar gastos, los españoles consideraron el tabaco como elemento prescindible durante la crisis. Es la conclusión a la que se llega si se observan los datos de su consumo a nivel nacional. Sin embargo, a escala provincial el mapa esconde matices importantes.
El consumo de distintos tipos de tabaco disminuyó, de media a nivel nacional, un 16% desde el año 2008, según los datos del Comisionado para el Mercado de Tabacos , una cifra que se ve favorecida por el aumento en el consumo de cigarros, categoría en la que el organismo público incluye puros, puritos y otras presentaciones del tabaco diferentes del "cigarrillo" clásico y del de liar o de pipa.
Según el análisis que El Confidencial ha elaborado sobre los últimos datos publicados por el Comisionado, dependiente del Ministerio de Hacienda, el consumo de puros y derivados sigue creciendo en los últimos cinco años en todas las provincias españolas. En Jaén se registró un aumento mayor. Por el contrario, la compra de cajetillas cayó en torno a un 50% a lo largo de toda España.
Por otro lado, el consumo de tabaco de liar ha registrado aumentos generalizados desde 2010. Sólo Lleida y Girona registran descensos en productos de este tipo. A su vez, la compra del destinado a pipa ha subido en estos tres años en toda España.
A mayor paro… ¿más consumo?
¿Pero realmente ha afectado por igual la crisis al consumo de tabaco? Un simple vistazo a los datos generales muestra que no es así. La franja norte ha reducido de forma significativa la compra. Mientras, la mayoría de las provincias del sur y en la costa valenciana han aumentado este consumo.
