Tras la investigación de la BBC la compañía farmacéutica nigeriana Emzor suspendió la distribución del jarabe para la tos y despidió a uno de los ejecutivos de la empresa.
Una chica de 14 años de Lagos, mi ciudad natal, y sus padres angustiados sin saber cómo ayudarla. Un joven en Kano, encadenado al suelo de un centro de rehabilitación, rodeado de moscas y enloquecido por meses de ingesta de jarabe junto a sus amigos.
https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-43957152#:~:text=Adem%C3%A1s%20de%20problemas%20de%20ri%C3%B1%C3%B3n,tiene%20que%20encadenarlos%20al%20suelo.
Mi propio hermano ha sufrido el estar enganchado al jarabe para la tos con codeína. El opioide con sabor a fresa lo atrapó después de que mataran a nuestro padre.
Tristeza, depresión o el deseo de estar a la moda son solo algunas razones por las que los nigerianos están cayendo en esta droga.
Los músicos cantan sobre el subidón que te da. Los traficantes trapichean con ella en clubes nocturnos y en las calles. Los adolescentes lo mezclan con refrescos o lo beben directamente del frasco en "fiestas de jarabe".
Hussan, alias Baba Ibjei, trabaja en la farmacéutica Bioraj, un fabricante autorizado que produce un jarabe para la tos a base de codeína comercializado con el nombre de Biolin. La compañía es uno de los mayores suministradores del norte de Nigeria.
