Cleptomanía: el trastorno oculto que convierte el impulso de robar en una lucha diaria

Imagen generada por_ChatGPT (2026).

Fuente original: ABC News. https://www.abc.net.au/news/health/2025-07-13/understanding-kleptomania-compulsive-urge-to-steal/105515220
Cleptomanía: el trastorno oculto que convierte el impulso de robar en una lucha diaria
Imagen generada por_ChatGPT (2026).

A pesar de ser mencionada en la literatura médica desde hace siglos, la cleptomanía sigue siendo un trastorno poco comprendido y altamente estigmatizado. Se trata de una condición de salud mental caracterizada por un impulso compulsivo de robar objetos, generalmente sin valor significativo y sin necesidad económica.

El caso de “Lynn”, una joven de 22 años, refleja el impacto silencioso de esta afección. Lo que comenzó como un comportamiento aparentemente común en la infancia —tomar un juguete a los siete años— evolucionó con el tiempo hasta convertirse en una necesidad constante e incontrolable. “Prácticamente a donde quiera que voy ahora tengo que robar algo”, relata, describiendo una situación que hoy considera incapacitante.

Especialistas explican que la cleptomanía forma parte de los trastornos del control de los impulsos, un grupo de afecciones en las que las personas tienen dificultades para resistir conductas perjudiciales. A diferencia del robo deliberado, quienes padecen este trastorno no buscan beneficio personal, sino que actúan impulsados por una tensión creciente que solo se alivia momentáneamente tras cometer el acto.

Este patrón suele repetirse en forma de ciclo: ansiedad antes del robo, una sensación breve de placer o alivio durante el acto, y posteriormente culpa, vergüenza y angustia. Según expertos, esta dinámica contribuye a que muchas personas oculten su condición, evitando buscar ayuda por miedo al rechazo social o a consecuencias legales.

Aunque su prevalencia es baja —se estima que afecta entre tres y seis personas por cada mil—, la cleptomanía puede tener efectos profundos. Quienes la padecen suelen evitar situaciones cotidianas, como ir de compras o visitar amigos, por temor a perder el control. Además, es común que se presente junto con otros trastornos como ansiedad, depresión o adicciones.

Las causas aún no están claras, pero investigaciones apuntan a posibles factores neurológicos y conductuales, incluyendo diferencias en la actividad cerebral y altos niveles de impulsividad. También se ha observado relación con otros trastornos como el obsesivo-compulsivo o los trastornos alimentarios.

En cuanto al tratamiento, existen opciones como la terapia psicológica y el uso de medicamentos, entre ellos la naltrexona, que ha mostrado resultados prometedores en algunos casos. Sin embargo, no todos los pacientes responden de la misma manera, lo que evidencia la necesidad de continuar investigando esta condición.

Mientras tanto, personas como Lynn continúan enfrentando el desafío día a día, intentando controlar un impulso que va más allá de su voluntad. Su historia pone sobre la mesa la urgencia de visibilizar la cleptomanía como un problema de salud mental y no simplemente como un acto delictivo.