Cerca de la mitad de los jóvenes (4 de cada 10) presentan síntomas de adicción a los teléfonos móviles, lo que conlleva asimismo problemas para dormir. Estas son las conclusiones de un estudio realizado con la participación de universitarios de una escuela británica, publicado este 2 de marzo.
La investigación ha nacido con el objetivo de evaluar la relación entre la adicción a los smartphones y la calidad del sueño en la población joven, y ha encontrado señales suficientes como para reafirmar esta asociación.
El estudio, publicado en la revista Frontiers in Psychiatry, se ha realizado en los primeros meses de 2019 con la observación y cuestionarios a 1.043 personas de entre 18 y 30 años. Los autores pertenecen a distintos departamentos e instituciones británicas, relacionados con la salud y la psiquiatría.
"A partir del uso de un instrumento validado, el 39% de los adultos jóvenes notificaron adicción a los smartphones", informa el artículo.
Esta "estuvo asociada con la falta de sueño, independientemente de la duración del uso [del teléfono], lo que indica que la cantidad de tiempo no debe utilizarse como un indicador para el uso dañino", concluyen los investigadores.
El estudio destaca que una amplia proporción de participantes presentaron problemas para dormir (61,6%), que fueron aún mayores en las personas con adicción a los móviles. De los participantes considerados adictos, casi el 69% tenía una baja calidad de sueño, frente al 57% de aquellos que dieron muestras de dependencia.
Los participantes con más probabilidades de ser adictos a estos dispositivos según el estudio han sido los de menor edad, mientras que por etnias han resultado los jóvenes asiáticos (45,5%), seguidos por los estudiantes negros (41,9%), mestizos (38%) y blancos (32,3%), informa The Guardian.
Señales de la adicción a los teléfonos móviles
Los investigadores se han fijado en varios elementos a la hora de catalogar a una persona como adicta a los teléfonos móviles o smartphones: no poder controlar cuánto tiempo se pasa frente al teléfono, sentirse estresada si no puede acceder al móvil o descuidar otras partes de su vida más importantes por estar usando el dispositivo.
Por supuesto, la cantidad de tiempo al día que se utiliza el teléfono móvil "es un indicador significativo de adicción", pero no es el único, advierten los autores. Uno de cada 5 participantes considerados adictos no utilizaban su móvil durante más de dos horas, mientras que el 54% de quienes lo usaban más de cinco horas al día presentaban también adicción.
Otro de los elementos clave al catalogar la adicción a los móviles tiene que ver con el momento en que una persona usa su dispositivo por última vez, antes de irse a dormir.
"De aquellos que dejaron de utilizar su dispositivo con un margen de más de una hora antes de acostarse, el 23,8% presentaron adicción, comparado con el 42% de quienes pararon 30 minutos o menos antes de la hora de dormir", analizan los autores.