Cuando el juego deja de ser un juego: la adicción silenciosa entre adolescentes y jóvenes

iStock (2025). (2026).

Cuando el juego deja de ser un juego: la adicción silenciosa entre adolescentes y jóvenes
iStock (2025). (2026).

El juego es una actividad natural e inherente al ser humano, presente en todas las culturas como una forma de entretenimiento y socialización. Sin embargo, en determinados contextos y etapas de la vida, esta actividad de ocio puede convertirse en una conducta difícil de controlar, especialmente entre adolescentes y jóvenes.

La adicción al juego o juego patológico se define como una conducta de juego recurrente y persistente que deteriora de manera significativa múltiples áreas de la vida del individuo: psicológica, familiar, económica, social, laboral e incluso legal. A diferencia de otras adicciones, se trata de una adicción sin sustancia, pero con un alto impacto emocional y conductual. Su inicio suele darse durante la adolescencia y juventud, principalmente en varones, aunque en las mujeres puede aparecer de forma algo más tardía. Mientras que la prevalencia en población adulta se sitúa entre el 0,3% y el 0,9%, en adolescentes asciende hasta alrededor del 1,84%, lo que refleja una mayor vulnerabilidad en esta etapa.

Apuestas online: el principal riesgo actual

Las apuestas deportivas online son hoy el tipo de juego de azar más practicado entre adolescentes y jóvenes. Según datos del Observatorio Español de las Drogas y las Adicciones (OEDA), el 20% de los jóvenes de entre 14 y 18 años reconoce haber jugado con dinero, a pesar de que esta práctica no está permitida legalmente antes de los 18 años. Un 13,6% lo hizo de manera presencial en loterías o quinielas deportivas, mientras que el 6,4% participó en apuestas deportivas online, siendo esta última modalidad más frecuente entre los chicos.

Actualmente, prácticamente todos los juegos presenciales cuentan con su versión online, e incluso existen juegos exclusivamente digitales. Entre los más comunes se encuentran el póquer online, las apuestas deportivas y los juegos de casino como tragamonedas, ruleta, blackjack o bingo. El juego online resulta especialmente adictivo debido a sus características estructurales —como la inmediatez de las recompensas y la rapidez de las apuestas— y ambientales, como la privacidad, la comodidad y la disponibilidad permanente desde dispositivos móviles.

eSports y videojuegos: una nueva puerta de entrada

Además de las apuestas deportivas tradicionales, han ganado popularidad las apuestas en eSports, que permiten apostar en torneos de videojuegos como League of Legends, FIFA o Call of Duty. El hecho de que muchos jóvenes ya participen activamente en videojuegos online, con una frecuencia semanal o incluso diaria, incrementa su exposición y vulnerabilidad a los juegos de azar digitales.

¿Por qué empiezan a jugar los jóvenes?

Los motivos que llevan a adolescentes y jóvenes a iniciarse en el juego son diversos. Entre los principales se encuentran la expectativa de ganancias económicas, el placer de jugar, el escape del control parental, el aburrimiento, la soledad y la necesidad de aliviar el estrés académico o familiar. También influyen la reducción de la ansiedad y el componente social o competitivo entre amigos.

Factores de riesgo: una mirada integral

El desarrollo del juego patológico responde a una combinación de factores biológicos, psicológicos y ambientales.

Desde el punto de vista biológico, existe una vulnerabilidad genética similar a la observada en otras adicciones, como el abuso de alcohol. Se ha identificado una mayor prevalencia del trastorno entre familiares de primer grado de jugadores patológicos. Además, la inmadurez de los circuitos cerebrales relacionados con el control de impulsos y la toma de decisiones hace que adolescentes y jóvenes tengan mayores dificultades para valorar las consecuencias de sus actos.

En el plano psicológico, el juego patológico suele comenzar como una conducta reforzada positivamente —por las ganancias iniciales— y evoluciona hacia una búsqueda de alivio emocional frente al malestar. A esto se suman distorsiones cognitivas, como la ilusión de control o el recuerdo selectivo de las victorias, que favorecen la persistencia del problema.

Una problemática que requiere atención temprana

La adicción al juego en adolescentes y jóvenes es una problemática compleja y en crecimiento, estrechamente ligada al auge del entorno digital. La prevención, la educación y la detección temprana son claves para evitar que una actividad de ocio termine convirtiéndose en una adicción con consecuencias profundas y duraderas.