Cleptomanía: cuando el impulso de robar va más allá del control

Imagen generada por_ChatGPT(2026).

Fuente original: https://www.mayoclinic.org/es/diseases-conditions/kleptomania/symptoms-causes/syc-20364732
Cleptomanía: cuando el impulso de robar va más allá del control
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La cleptomanía es un trastorno de la salud mental que se caracteriza por la incapacidad recurrente de resistir el impulso de robar, incluso cuando los objetos no son necesarios ni tienen un valor significativo. A diferencia del robo común, este comportamiento no está motivado por beneficio económico, venganza o desafío, sino por una urgencia interna difícil de controlar.


Este trastorno forma parte de los llamados trastornos de control de impulsos, en los cuales la persona experimenta una creciente tensión antes de realizar el acto, seguida de una sensación momentánea de alivio o placer al cometerlo. Sin embargo, esta sensación suele ser reemplazada rápidamente por culpa, vergüenza y remordimiento, lo que genera un ciclo repetitivo difícil de romper.


Las personas con cleptomanía suelen actuar de manera impulsiva, sin planificación previa, y muchas veces esconden, regalan o incluso devuelven los objetos robados. Este comportamiento suele mantenerse en secreto debido al miedo al rechazo social o a las consecuencias legales, lo que retrasa la búsqueda de ayuda profesional.


Aunque las causas exactas no se comprenden completamente, diversos factores biológicos y psicológicos pueden estar involucrados. Desequilibrios en neurotransmisores como la serotonina y la dopamina, así como alteraciones en los sistemas cerebrales que regulan los impulsos, pueden influir en el desarrollo del trastorno. Además, el alivio temporal que se experimenta al robar puede reforzar el comportamiento con el tiempo, convirtiéndolo en un hábito difícil de detener.


La cleptomanía suele comenzar en la adolescencia o en la adultez temprana y es más frecuente en mujeres. También puede estar relacionada con otros trastornos mentales como la ansiedad, la depresión o las adicciones.


Si no se trata, puede provocar consecuencias graves en distintos aspectos de la vida, incluyendo problemas emocionales, conflictos familiares, dificultades laborales y complicaciones legales. A pesar de ello, muchas personas no buscan ayuda por miedo a ser juzgadas o castigadas.


El tratamiento, aunque no cura completamente el trastorno, puede ayudar significativamente a controlar los impulsos. Terapias psicológicas enfocadas en el manejo conductual y, en algunos casos, el uso de medicamentos, permiten reducir la frecuencia de los episodios y mejorar la calidad de vida.


Reconocer la cleptomanía como un trastorno de salud mental —y no como una falla de carácter— es clave para fomentar la empatía y promover que quienes la padecen busquen apoyo profesional sin temor ni estigmas.