“Empecé por curiosidad y terminé dependiendo del cigarro”
“Tenía 14 años cuando fumé mi primer cigarro. Fue en la secundaria, con amigos, solo para probar. Al principio pensé que podía controlarlo, que era algo ocasional. Pero en pocos meses ya sentía ansiedad si no fumaba, sobre todo después de comer o cuando estaba estresado.
Nunca pensé que la nicotina fuera tan adictiva. Me decía a mí mismo que podía dejarlo cuando quisiera, pero cada intento duraba solo unos días. Empecé a notar que me cansaba más al hacer deporte y que siempre olía a humo, aunque tratara de ocultarlo.
Hoy tengo 20 años y sigo luchando por dejarlo. Ojalá alguien me hubiera explicado desde antes lo rápido que el tabaco te atrapa y lo difícil que es salir una vez que empiezas.”
|