De la curiosidad a la adicción
"Todo empezó como algo inofensivo; quería probar, ver de qué se trataba, y nunca imaginé que terminaría perdiendo el control. Al principio parecía divertido, pero pronto afectó mi rendimiento en la escuela, me alejé de mis amigos que no consumían y mis relaciones familiares se volvieron tensas. Me sentía atrapado, incapaz de dejarlo por mi cuenta. Buscar ayuda profesional fue la única manera de recuperar mi vida. Hoy entiendo que la prevención y la información son fundamentales, sobre todo para los jóvenes, porque nadie debería aprender por las malas lo que puede arruinar su futuro." – Luis R., 20 años, en recuperación
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