Aprender jugando cambió mi forma de estudiar
“Estudio ingeniería y siempre pensé que los videojuegos eran solo una forma de desconectarme. Con el tiempo me di cuenta de que jugar me ayudaba a pensar más rápido, a resolver problemas complejos y a no frustrarme cuando algo no salía a la primera. Juegos que exigen estrategia, lógica o toma de decisiones mejoraron mi concentración y mi capacidad para analizar situaciones, habilidades que hoy aplico directamente en la universidad. Cuando entendí que no se trataba solo de jugar, sino de cómo y cuánto lo hacía, los videojuegos se convirtieron en una herramienta real para aprender y desarrollar mi cerebro.”
|