
13 de agosto del 2021
Aunque la mayoría lo viva como una normalidad, este tipo de comportamiento es un trastorno alimenticio poco conocido, pero muy frecuente que se llama permarexia y que afecta a un gran porcentaje de la población.
"De estos trastornos de la conducta alimentaria no especificados no se habla porque no son tan graves o detectables como pueden ser la bulimia y la anorexia, pero son los más comunes y afectan a un mayor número de personas", explica la Dra. María Teresa Calabrese, endocrinóloga, psiquiatra, psicoanalista y especialista en trastornos de la conducta alimentaria.
Según la especialista, los dietantes crónicos, así como también los que viven obsesionados con la comida sana (un trastorno conocido como ortorexia) y los obsesivos del cuerpo perfecto que no pueden parar de hacer deporte (vigorexia) demuestran déficit de la identidad.
La permarexia se asocia a sentimientos negativos como la ansiedad, preocupación y tristeza y no sólo preocupa a nivel emocional
"Si el problema real fueran los kilos de más, se adelgaza y ya está. Pero en ese caso el dietante perdería su objetivo, para este tipo de personas la dieta termina siendo una medida de su identidad: se identifica con el momento de dieta, por eso no pueden salir de ahí", asevera la psiquiatra.
Como cualquier otro trastorno alimenticio, la permarexia se asocia a sentimientos negativos como la ansiedad, preocupación y tristeza, pero este encierro en el régimen no sólo preocupa a nivel emocional. También desde lo físico puede ser muy peligroso, ya que algunas dietas pueden poner en riesgo la salud y producir cambios que afecten el metabolismo.
ENTRE EL CUERPO REAL Y EL IDEAL. Sucede que el ideal corporal que la sociedad nos impone es casi imposible de mantener. "La vara está muy alta y se nos fuerza a entrar en un envase que es para todos el mismo. Ese envase es un imposible para la mayoría, por eso digo que es importante descubrir que lo que el dietante está buscando es la identidad perdida: se ubican en lo que la sociedad impone como modelo y no en lo que son o podrían llegar a ser", relata Calabrese.
Poner mucha atención a las calorías de las dietas. Una mujer con actividad media debería consumir entre 1.800 y 2.000 calorías diarias. Si quiere bajar de peso, puede reducir 300/400 calorías, pero si entramos en un plan de la mitad (900), el metabolismo se volverá más lento y se necesitarán cada vez menos calorías para bajar de peso. Otro riesgo es limitar los nutrientes o eliminar alguna familia de nutrientes que pueda afectar la salud.
¿Cómo prevenir la obsesión?
Para evitar la permarexia y otros trastornos es imprescindible crear
hábitos alimentarios saludables y educar desde edad temprana en temas de nutrición. Nuestra nutricionista, Pilar Llanos, nos da las claves para una alimentación saludable:
x Comer siempre hasta sentirse confortable, no llenarse.
xPoner en tu mesa variedad de alimentos y de colores. Ser generoso con las verduras, amigo de las frutas y cuidadoso con casi todos los alimentos ricos en grasas.
x Limitar los sabores muy dulces, los muy grasos, los muy salados y las texturas crocantes o crujientes, así como los alimentos de consistencia tan suave que se deslizan con sumo placer.
x Escuchar a tu cuerpo: el organismo responde mejor a las comidas livianas y digestiones simples y protesta cuando lo llenamos de más y comemos pesado.
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