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Te hablamos de las adicciones
  • ¿Adictos a Internet o adictos en Internet?

03 de mayo del 2021

Crédito: freepik royalty free 2020

La compulsión que induce al uso abusivo de Internet, con un abandono de las aficiones, de las relaciones presenciales y de las obligaciones laborales/académicas, se relaciona con un flujo de transrealidad que recuerda la experiencia de las drogas. La mayor ventaja del ciberespacio es el anonimato y la accesibilidad. En estos casos el uso patológico de Internet empieza como una afición, pero después de un tiempo empieza a ocupar una parte central en la vida de la persona, que utiliza la pantalla del ordenador para escapar del mundo real y mejorar su estado de ánimo.

La adicción a Internet se realimenta con actividades múltiples, como conectarse a las redes sociales, escuchar música, ver videoclips, buscar información, visitar un perfil en una red social, publicar fotos o vídeos de forma constante, descargar música o películas, jugar con otras personas o hacerlo solo o contra el ordenador, descargar apps gratuitas, chatear, compartir ficheros, publicar mensajes en un blog, crear un avatar, usar una webcam. Es decir, la Red permite satisfacer dos tipos de necesidades básicas: la estimulación solitaria y la búsqueda de interacción social.

Esta adicción puede afectar al 5% de los usuarios de la Red y se manifiesta en una serie de síntomas: privarse de sueño para estar más tiempo conectado; descuidar otras actividades importantes, como el tiempo con la familia, las relaciones presenciales o las obligaciones cotidianas; pensar en Internet constantemente, incluso cuando no se está conectado; e intentar limitar el tiempo de conexión pero sin conseguirlo. El componente objetivo de la adicción es, más allá del tiempo invertido, la interferencia negativa grave en la vida cotidiana; el subjetivo, la utilización del ciberespacio para mejorar el estado de ánimo y escapar de una vida real que se percibe como insatisfactoria. 

La Red permite satisfacer dos tipos de necesidades básicas: la estimulación solitaria y la búsqueda de interacción social

A diferencia de otras adicciones a sustancias químicas, como el alcohol u otras drogas, la adicción a Internet no está rechazada socialmente, la Red es necesaria para desenvolverse en la vida cotidiana y, por ello, no se puede marcar la abstinencia como un objetivo terapéutico en las personas adictas.

Sin embargo, no es lo mismo ser adicto a Internet que adicto en Internet. Es el caso, por ejemplo, de personas con otras adicciones (adicción al juego on-line, adicción a las compras, adicción a los videojuegos, adicción al sexo) que se enganchan a Internet por las posibilidades de accesibilidad, inmediatez y anonimato que ofrece la Red.

Así, por ejemplo, el juego de apuestas on-line facilita la exposición al juego a personas que no se atreven a acudir a una casa de apuestas, dificulta la protección a los menores, permite camuflar la identidad más fácilmente, potencia la satisfacción inmediata del ansia al estar disponible las 24 horas, no está expuesto a la censura social y, al ser algo oculto, derriba más fácilmente las inhibiciones que la persona pueda tener. Además, una gran parte del dinero apostado on-line se hace durante el mismo partido. Se trata, por ello, de un juego más impulsivo, que puede relacionarse con el consumo de alcohol y la emoción del directo.

La Red permite satisfacer dos tipos de necesidades básicas: la estimulación solitaria y la búsqueda de interacción social