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  • Desencadenamiento de la enfermedad trastorno bipolar

23 de abril del 2021

Crédito: freepik royalty free 2020

El abuso o dependencia de sustancias psicoactivas es muy frecuente en pacientes bipolares y, aunque la frecuencia de esta asociación está muy bien documentada, las razones para la misma no están muy claras. Los trastornos afectivos y el abuso de drogas, tienen formas muy variables de presentación que se hacen aún más complejas si ambas patologías se dan juntas

Asimismo, la intoxicación aguda o crónica por drogas puede producir síntomas psicóticos y afectivos similares a los de la enfermedad bipolar. Las sustancias que más claramente se han relacionado con estos síntomas son los alucinógenos y las anfetaminas, aunque también la cocaína, el cannabis y otras drogas de abuso pueden producirlos.

Enmascaramiento de los síntomas. El uso de drogas puede enmascarar parcialmente un trastorno afectivo de forma que quede oculto tras la apariencia de una toxicomanía. Aunque esto está sobradamente documentado en el caso del alcohol, la literatura es más escasa en lo que a otras sustancias de abuso se refiere. No obstante, es evidente que los efectos psicotropos de los psicoestimulantes, la heroína, el LSD o el cannabis fácilmente pueden enmascarar un trastorno afectivo subyacente.

 Modificación del curso. Desde hace años se ha postulado que el alcohol y las drogas pueden provocar cambios de fase en el trastorno bipolar, provocando así un fenómeno de ciclación rápida. Aunque esto no se ha podido demostrar, sí que se ha documentado un aumento del consumo de drogas coincidente con los cambios de fase, hecho que podría tener explicaciones diversas. Asimismo, los efectos psíquicos de las drogas pueden modificar las formas de presentación de la enfermedad, de forma que provoquen un aumento de las formas mixtas o disfóricas.

Empeoramiento del pronóstico. En general se acepta que la comorbilidad del trastorno bipolar y el consumo de drogas empeora el pronóstico de varias formas. Los pacientes bipolares con un trastorno coexistente de dependencia de sustancias precisan más hospitalizaciones que los afectos de trastorno bipolar sólo, y presentan un peor cumplimiento de la medicación y una mayor tasa de suicidio.