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  • La violencia en el fútbol

31 de enero del 2024

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El fútbol es un juego reglamentado en el cual se definen las conductas que son permitidas en el terreno de juego y las sanciones a las que se hacen acreedores quienes violan alguna regla de este código de conducta deportiva. Al existir este reglamento formal, el fútbol pasa a ser considerado un deporte, Es una actividad de cáracter voluntaria a la cual se entrega el/la deportista con el fin de lograr un objetivo, para lo cual ha de someter a prueba sus más altas y superiores cualidades, físicas, emocionales y cognitivas. Entre las cualidades emocionales destaca la agresividad, como toda conducta que tiene por objetivo dañar fisica o psicológicamente a otro organismo, sin embargo en el contexto deportivo el daño ocasionado a competidores opositores consiste en vencerlos dentro del marco de los lineamientos establecidos por cada federación deportiva. Las emociones en general podemos definirlas como una predisposición a actuar de manera específica ante situaciones y estímulos específicos La agresividad sería una cadena de conductas en las cuales se involucrarían conductas de defensa, ataque, lucha, defensa y huida. Estas condiciones se cumplen durante un partido de fútbol, en donde el entrenador planea la estrategia a desarrollarse en un encuentro de acuerdo a las características del equipo contrario y las cualidades de sus jugadores. Planea la forma en la cual se ha de atacar al equipo contrario y en la cual se ha de defender de sus ataques. La oportunidad se refiere a las circunstancias (el contexto) en el cual se desarrolla la actividad y que facilita la manifestación de alguna conducta agresiva o violenta. La capacidad se refiere a las habilidades que posea el organismo para desarrollar y evocar tales conductas, ya sean agresivas o violentas. Un tiro penal es la oportunidad de anotar un gol, ante lo cual el ofensor tiene la posibilidad de demostrar sus habilidades para dominar y mostrar su superioridad sobre el defensor (el portero o arquero), bien, en la cual el defensor muestra que es superior al ofensor deteniendo o evitando el gol. Ejemplo de conducta violenta sería aquella en la cual un jugador al disputar la posesión del balón codea en el rostro al jugador contrario, por lo cual se hace acreedor a una sanción (amonestación o expulsión), siendo aún más violenta la conducta cuando no está en disputa la posesión del balón y se le golpea arteramente al opositor. Es importante considerar que algunas variables de carácter psicosocial sí influyen en la manifestación de conductas agresivas y violentas en los diferentes escenarios deportivos, en los cuales es probable que al considerar la posibilidad de permanecer anónimos algunos individuos aprovechen la ocasión para manifestar su rechazo y resentimiento social agrediendo física y verbalmente a otros, siendo esos otros los simpatizantes e incluso los actores del equipo contrario (jugadores, y cuerpo técnico). El problema no es simple, su complejidad exige de una solución de carácter multidisciplinario que atienda cada uno de los posibles orígenes del mal. De igual manera se refleja el "Hooliganismo" el cual constituye actos de violencia y otros comportamientos destructivos llevados a cabo por espectadores en eventos de fútbol de asociaciones, estos tienen el propósito de intimidar y atacar a los seguidores de otros equipos. Algunos clubes tienen rivalidades históricas con otros clubes, y es probable que el vandalismo asociado con los partidos entre ellos, a veces denominados "derbis locales", sea más grave. En otras partes de Europa y el mundo, estos grupos son conocidos como Ultras, en Hispanoamérica como Barra Bravas, y en Brasil como "Torcidas Organizadas". Aunque a diferencia de las firmas inglesas, los ultras, las barras bravas y las torcidas no tienen el objetivo explícito de provocar violencia.