Te hablamos de las adicciones
  • 13 de Enero: Día mundial de lucha contra la depresión

15 de enero del 2024

https://www.gub.uy/ministerio-salud-publica/comunicacion/noticias/13-enero-dia-m

La depresión es la principal causa de discapacidad a nivel mundial y contribuye de forma muy importante a la carga mundial general de morbilidad (Organización Mundial de la Salud, 2021). Según la Organización Panamericana de la Salud, 1 de cada 4 personas transita un trastorno de salud mental en alguna etapa de su vida, siendo la depresión una de las más frecuentes afectando a personas de todas las etapas vitales. Las características más habituales de los cuadros depresivos son: tristeza permanente, falta de motivación, pérdida de interés o placer en las actividades de la vida cotidiana, aislamiento, alteraciones del sueño, cambios en el apetito o en el peso, falta de concentración y sensación de cansancio, sentimiento de culpa excesiva, falta de esperanza en el futuro, pensamientos de muerte o de suicidio. Ante síntomas como los mencionados es importante buscar información y ayuda psicológica y médica. Un cuadro depresivo sin diagnosticar ni tratar de forma adecuada y oportuna puede traer consecuencias complejas como la aparición de ideas suicidas y realización de intentos de autoeliminación. La depresión no es un síntoma de debilidad sino un problema de salud mental multicausal, desencadenado por factores genéticos, biológicos, ambientales y psicológicos. Algunos factores de riesgo son la exposición a situaciones estresantes, problemas económicos, laborales, pérdida o enfermedad de un ser querido, rupturas sentimentales, enfermedades preexistentes que pueden provocar síntomas dolorosos, antecedentes personales y/o familiares de cuadros depresivos. El tratamiento de un cuadro depresivo por lo tanto debe ser abordado con un enfoque integral que requiere de atención psicológica y médica, así como redes de apoyo y contención por parte del entorno cercano, afectivo, familiar y comunitario. En 2020 se comenzó la implementación del Plan Nacional de Salud Mental 2020-2027. Entre las acciones que se vienen desarrollando desde el Área programática para la Atención en Salud Mental del MSP, se destaca la elaboración de un plan de capacitación para la detección y abordaje de la depresión, los intentos de autoeliminación y psicosis en el primer nivel de atención del SNIS, con alcance nacional. Este plan ha sido elaborado con apoyo del Banco Mundial. La evidencia ha demostrado que llevar hábitos de vida saludables como una alimentación balanceada, evitar el consumo excesivo de alcohol y estupefacientes, hacer actividad física y no fumar, así como participar en grupos de apoyo o en actividades comunitarias, deportivas y/o recreativas son acciones que contribuyen a la prevención de problemas de salud mental. ¿Cómo se diagnostica la depresión? Encontrarse en un momento determinado más triste o con el estado de ánimo más bajo no es suficiente para un diagnóstico de depresión. Para eso, es preciso que la intensidad de los síntomas, su duración (al menos, 2 semanas) y la incapacidad que generan, sean de una entidad suficiente como para afectar el normal o adecuado funcionamiento de la persona. Entrevista diagnóstica. Descarte de enfermedad orgánica mediante: pruebas diagnósticas y valoración por otros especialistas. Pruebas de psicodiagnóstico. ¿Cómo se trata la depresión? El tratamiento ideal de la depresión dependerá de las características específicas del subtipo de depresión y será, como siempre, personalizado, por lo que es fundamental una adecuada relación médico-paciente. Básicamente, el tratamiento se compone de psicoterapia y farmacoterapia. Con la psicoterapia, se ofrece seguridad, confianza, comprensión y apoyo emocional; se intentan corregir los pensamientos distorsionados; se explica el carácter temporal y se desdramatiza la situación; se consigue la participación del paciente en el proceso curativo y, por último, se enseña a prever las posibles recaídas. Como tratamiento farmacológico se utilizan antidepresivos, ansiolíticos y otros fármacos coadyuvantes, como las hormonas tiroideas, el carbonato de litio o psicoestimulantes. Por último, el tratamiento electroconvulsivo, que se realiza en algunas circunstancias (depresión mayor grave del adulto, depresión resistente), bajo control anestésico y miorrelajación. Es una técnica segura y sus efectos secundarios sobre la memoria son habitualmente leves y transitorios. Por razones operativas, económicas y socio-culturales se reserva a indicaciones muy concretas.