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  • ¿Qué es la Ayahuasca? Efectos y riesgos de esta droga natural

30 de septiembre del 2022

MARÍA B. SÁNCHEZ

Existe un limbo legal que propicia este auge. La ilegalidad no está en la planta en sí, sino en la DMT, uno de sus componentes. Esta sustancia psicotrópica de la familia de las triptaminas, también conocida como la molécula de Dios, es la responsable de las visiones y las alucinaciones. Se consume en forma de infusión pastosa, casi siempre en ritos colectivos. La ceremonia la dirige un chamán, aunque en nuestro país prefieren que se les llame maestros o guías espirituales. Su ingesta provoca en el cuerpo efectos inmediatos, como náuseas, vómitos, diarrea y sudoración excesiva, algo que el chamán interpreta como expulsión de traumas, miedos y bloqueos. El ritual se acompaña de rezos y cánticos sagrados con un ritmo repetitivo.

Viajes chamánicos y dominación sexual

Ante el boom de la ayahuasca en algunas ciudades, como Madrid, Barcelona y Palma de Mallorca, sus respectivos Colegios Oficiales de Psicólogos, han hecho saltar las alarmas y advierten de su peligrosidad como una psicoterapia más. Entre los posibles efectos adversarios, cabe mencionar el infarto de miocardio, convulsiones epilépticas, hipertensión súbita y cuadros psicóticos graves, a veces irreversibles. Podría estar también detrás de algunos casos de dominación sexual.

Quienes han participado en viajes chamánicos con esta planta describen alucinaciones en colores y una trascendencia casi divina que consigue a quien lo practica comunicarse con otras dimensiones de sí mismos aún sin identificar. En cuanto a sus supuestas cualidades sanadoras, carecen de fundamento científico. Uno de sus mayores impulsores es el empresario estadounidense Gerard Armond Powell, que ha levantado todo un imperio a través del centro Rythmia, en Costa Rica. A él llegan celebridades de todo el mundo en busca de un viaje de ayahuasca por el que pagan unos 5.000 dólares.

Pasaje al infierno

Igual que otros alucinógenos, la llamada molécula de Dios altera el pensamiento, las emociones y el sentido del tiempo. No es una droga recreativa ni el viaje es siempre agradable. La actriz Megan Fox describió su experiencia con esta bebida como un pasaje al infierno. Olivia Newton-John viajó a la selva peruana y compartió el ritual con los indios. Lindsay Lohan dice que vio pasar su vida entera delante de sus narices y pudo desprenderse de todas aquellas cosas de su pasado que le atormentaban. Miley Cyrus tomó este brebaje psicodélico y declaró que, aunque fue positivo, no lo volvería a probar.

Hay también hombres conocidos entre sus consumidores. Impulsado por su caos vital, el polémico Will Smith buscó en la ayahuasca la solución a su matrimonio roto. Bajo su efecto, flotó "profundamente en el espacio exterior, a billones de años luz de distancia de la Tierra". En ocho de sus experiencias psicodélicas vio cómo volaba toda su fortuna. Ahora deduce que fue una visión premonitoria de su declive. "Bebí... y estoy bebiendo sentado allí y de repente es como si empezara a ver todo mi dinero volando, y mi casa se estaba yendo, y mi carrera se estaba yendo, y estaba tratando de agarrar mi dinero, y mi carrera y toda mi vida se estaban destruyendo. Este es mi miedo, y estoy ahí, pero tengo ganas de vomitar", contó.

Su uso como oráculo

Muchos son los deportistas que recurren a la ceremonia de ayahuasca, aunque con motivos diferentes. El boxeador Deontay Wilder anunció que lo usaría como oráculo para decidir su futuro profesional. Varios meses después, parece que su designio es volver en octubre con la mente puesta en la gloria mundial. Mike Tyson y Lamar Odom se han sumado a la molécula de Dios para aliviar sus traumas. Pocos cuentan cómo puede acabar este mal viaje.