Te hablamos de las adicciones
  • Abuso del cristal (metanfetaminas)

06 de abril del 2021

El uso indebido de la metanfetamina tiene terribles consecuencias psicológicas, médicas y sociales para quien la consume. Puede causar pérdida de la memoria, conductas agresivas, comportamientos psicóticos, daños al sistema cardiovascular, malnutrición y problemas dentales graves. También se ha observado que el uso indebido de la metanfetamina contribuye a la mayor propagación de enfermedades infecciosas, como la hepatitis, el VIH y el sida.

Más allá de los efectos devastadores en la salud de quien la consume, el uso indebido de la metanfetamina representa un peligro para comunidades enteras, ya que causa nuevas olas de delitos, desempleo, negligencia o abuso infantil y otros problemas sociales

Cuando la metanfetamina se fuma o se inyecta, llega al torrente sanguíneo y al cerebro con mucha rapidez, lo que causa una oleada de placer intenso e inmediato y amplifica la posibilidad de adicción y consecuencias perjudiciales para la salud. La oleada o "relámpago" dura solo unos pocos minutos y se describe como una sensación extremadamente placentera. Cuando se aspira o se toma por boca, la metanfetamina produce euforia (un "high"), pero no una oleada intensa. La aspiración causa efectos en 3 a 5 minutos; el consumo por boca lo hace en 15 a 20 minutos.

Como los efectos placenteros de la metanfetamina desaparecen incluso antes de que disminuya significativamente la concentración de la droga en la sangre, las personas tratan de mantener el estado de euforia consumiendo más. En algunos casos, caen en una modalidad de exceso conocida como "corrida”, y no comen ni duermen mientras continúan consumiendo la droga, incluso durante varios días.