Te hablamos de las adicciones
  • Así nos perjudica el azúcar, la llamada “droga del siglo XXI”

06 de mayo del 2020

La Vanguardia

La droga más peligrosa de la historia, la cocaína del siglo XXI, un veneno, el nuevo tabaco… Son algunas de las frases alarmantes que se están utilizando últimamente para alertar sobre los peligros del azúcar. Ahora el sociólogo y periodista Miguel Ángel Almodóvar, que ha trabajado para el Centro Superior de Investigaciones Científicas, acaba de publicar Azúcar, el enemigo invisible(Arpa Editores), un manual para conocer mejor esta sustancia, “tomar consciencia de su alcance y ganarle la batalla”.

Los problemas de salud que causa

Cada vez hay más estudios que, según Almodóvar, relacionan el alto consumo de azúcar, con el riesgo de sufrir “síndrome metabólico”, un conjunto de dolencias que aumentan las posibilidades de padecer enfermedades crónicas como la diabetes tipo 2, enfermedades coronarias y hepáticas. Elementos clave de ese síndrome son el exceso de grasas en sangre o triglicéridos, colesterol alto, hipertensión, glucosa alta en sangre o grasa acumulada en el vientre.

Cada vez hay más estudios que, según Almodóvar, relacionan el alto consumo de azúcar, con el riesgo de sufrir “síndrome metabólico”

Diabetes y problemas cardiovasculares son las patologías que más conocemos en relación con el abuso de productos azucarados. Pero el libro de Almodóvar recoge también, por ejemplo, el riesgo de sufrir daños cerebrales. Algunos estudios que cita “han deducido que a medida que se consumen más azúcar, el cerebro se siente abrumado por los niveles constantes y anormalmente altos de insulina y deja de percibir correctamente sus señalizaciones. Provoca deficiencias en la memoria y en las habilidades del razonamiento”.

No podemos obviar el gran problema de la obesidad… y el azúcar no ayuda precisamente a evitarla. “Todo indica que no son las grasas, ni la sal, ni el sedentarismo lo que ha provocado la actual pandemia de obesidad. Como escribía Jacques Peretti en The Guardian en 2013, es el alimento que comemos, más específicamente la gran cantidad de azúcar en los alimentos”.

Se han llevado a la pantalla numerosos documentales sobre la relación entre azúcar y obesidad. Además del conocido Super Size Me también podemos encontrar El dulce veneno, realizado por una televisión ecuatoriana; La pandemia de azúcar que alerta sobre el uso de jarabe de maíz de alta fructosa; o Sobredosis de azúcar, emitido en la 2 de TVE, que muestra cómo se manejan los lobbies del azúcar y las multinacionales de los refrescos azucarados.
Aunque es un argumento polémico, Almodóvar habla de estudios e investigadores de organismos de primer nivel internacional (como el Memorial Sloan Kettering Cancer Center de Nueva York, el Huntsman Cancer Institute o el Beth Israel Deaconess Medical Center Cancer perteneciente a Harvard) que relacionan el consumo de azúcar con el incremento de las tasas de cáncer, “partiendo de la base de que el factor que relaciona la obesidad, la diabetes y el cáncer, la resistencia a la insulina, es el mismo para las tres dolencias”.

“Algunos centros dedicados a tratar el cáncer, como los Cancer Treatment Centers of America, han asumido plenamente esa idea y prescriben a sus pacientes dietas muy bajas en azúcar; pero la medicina convencional continúa anclada en viejos postulados que ignoran estas evidencias”, añade este divulgador.
Azúcar en todas partes
 

Es importante, como consumidores, tomar consciencia de la cantidad de azúcar que tomamos, escondido en productos que no imaginamos que lo contengan. Actualmente “hay azúcar en casi todo, incluso en lo más insospechado como pueden ser el pan, el yogur, el ketchup y todo tipo de aderezos, tomate frito o barras energéticas, incluyendo algunos alimentos publicitados como “naturales” o “sanos”.

Según Almodóvar, “una marca líder de yogur contiene 7 cucharaditas o 29 gramos de azúcar por porción; una sola taza de cereal de salvado con pasas, en una caja cuya publicidad reza “sin jarabe de maíz de alta fructosa”, contiene 20 gramos de azúcar por porción”.

Hay azúcar en casi todo, incluso en lo más insospechado

Recordemos que recientemente el fotógrafo Antonio Rodríguez publicó en Sinazucar.org, un proyecto de decenas de imágenes evidenciando la cantidad alarmante de terrones de azúcar a los que equivale ingerir algunos productos como dulces, postres o bebidas industriales. Echar una simple ojeada da una idea de la magnitud de la tragedia.