Te hablamos de las adicciones
  • Al menos 2 muertos y 40 hospitalizados tras fumar marihuana sint├ętica en Florida

17 de diciembre del 2021

El Centro para el Control de Intoxicaciones de Florida señaló que las víctimas experimentaron hemorragias nasales espontáneas, moretones en la piel y otras dolencias después de usar la citada droga.

En estos momentos “estamos tratando a varios pacientes con hemorragia severa que recientemente usaron un cannabinoide sintético (conocido como ‘Spice’). Si usted o alguien que conoce sangra después de consumir ‘spice’ o marihuana, llámenos o diríjase a la sala de emergencias más cercana”, alertó en las redes sociales este organismo.

Mia Rivera, hermana de Héctor Rivera, uno de los fallecidos, dijo que su hermano, de 28 años, era divertido y energético y que la familia está devastada por la pérdida, recogió el canal FOX13.

Rivera añadió que su hermano, que terminó la secundaria en 2012 y trabajaba en la construcción, fue hospitalizado la semana pasada sin saber que había ingerido veneno cuando fumó la marihuana sintética, que es ilegal pero se vende en las calles.

Tras ser tratado y dado de alta, Rivera volvió a fumar “spice” y su hermana se lo encontró ese día tendido en el suelo de la casa.

Pese a que lo trasladó de emergencia a un hospital, los médicos no pudieron hacer nada por salvar su vida y murió el domingo pasado.

“Él no era consciente de que su cuerpo estaba envenenado ni de que estaba teniendo un derrame cerebral y otros efectos colaterales”, agregó Alisha Murray, otra de las hermanas de Héctor.

La novia de Héctor Rivera tuvo también que ser hospitalizada y sufre hemorragia interna.

Las autoridades estatales advierten de que esta droga sintética no es segura y debe ser evitada, y reiteran su llamada a las personas que experimenten una reacción para que usen el teléfono de emergencia 911 o busquen tratamiento médico de emergencia.

Informaron también de que los cannabioides sintéticos no son una sola droga, sino una mezcla de cientos de productos químicos que actúan en las células receptoras del cerebro, como si fueran el mismo ingrediente adictivo de la marihuana.

La peligrosa sustancia artificial se vende en la calle o en tiendas de abarrotes como líquido para vaporizadores, para ser inhalado en cigarrillos electrónicos o como incienso.