Creando estilos de vida sanos

'Cuando tenía anorexia pesaba 31 kilos y sabía que me estaba matando'

"En un 80% de los casos la anorexia comienza con una dieta para perder peso y, en la medida que esto no se logra, perder peso se convierte en el objetivo central", informa la Cruz Roja. Asimismo, la organización explica son las mujeres entre 13 y los 23 años las que más riesgo tienen de padecer estas enfermedades.

Alba Garro es una de las miles de víctimas que cayeron en el abismo de la anorexia durante la adolescencia. "Llegué a pesar 31 kilos con quince años", recuerda ahora con veintiocho y una idea fija en su cabeza: ya no quiere ser 'princesa'.

"Sabía que me estaba matando pero me sentía muy fuerte: me levantaba temprano y paseaba a mi perro durante cuatro horas, iba a trabajar y después a la universidad. Saqué 25 matrículas mientras estudiaba en la universidad", aclara. La anorexia es una enfermedad psicológica que se basa en el control. Las jóvenes se sienten fuertes porque controlan lo que comen, un paliativo para no pensar en otras facetas de sus vidas que no pueden dominar. Las adolescentes buscan la 'perfección', pero no se trata solo de perder peso, sino de alcanzar una imagen ideal de mujer 'que todo lo puede', a cualquier precio.

En la red, anorexia y bulimia son Ana y Mía, y las webs que las promueven están decoradas de manera 'naïf' para atraer a las adolescentes

Una joven Alba de 12 años era presa fácil para esta enfermedad. Con un pie en la adolescencia la inseguridad puede obrar auténticas desgracias. "Mi caso fue despacio y siempre a peor, como una carrera de fondo. Con 12 años era muy inconsciente, pero a los 17 era una chica metódica", explica. Todo empezó por un chico que parecía no fijarse en ella. La niña pensó que se debía a su peso y dio la espalda a la comida. "Después de adelgazar también pasó de mí", ríe ahora con la madurez de su parte.

En las redes sociales anorexia y bulimia son 'Ana' y 'Mía' y las blogueras refieren a ellas como amigas. Tan sencillo como teclear sus nombres en Google y cientos de páginas llaman a la puerta de todo aquel que no se sienta cómodo con su cuerpo. Los portales pro-anorexia y pro-bulimia se visten de clubes donde las enfermas vuelcan sus frustraciones y ceden consejos a las recién llegadas. En ellas existe una marcada jerarquía: las que rehúsan de comer se sienten superiores moralmente que las que vomitan. Las anoréxicas son las que tienen control mientras las bulímicas caen en los atracones, aunque da igual el lugar del podio que ocupen: todas parecen muy deprimidas. Las llamadas 'wannabes' ('quiero ser') ocupan el último lugar de la lista, y son una suerte de aprendices de 'princesas' que aún no siguen religiosamente las normas de 'Ana' y 'Mía'.

"Miraba mucho en internet. Allí encontraba a gente que le pasaba lo mismo que a mí, así me sentía mejor porque veía que no era la peor de todas. Muchas veces lees consejos que no son verdad, como meterte en una bañera llena de hielos para perder peso", explica. Sin embargo, los 'posts' que más éxito recaban son aquellos que dan directrices sobre cómo vomitar o qué comer.

A Alba le desapareció la menstruación y sufre de osteoporosis desde que padeció el trastorno alimenticio

No existen muchos datos acerca de estos 'sites'. Un estudio de 2011 elaborado por la Agencia de Calidad de Internet (IQUA) y la Asociación contra la Anorexia y la Bulimia (ACAB) refleja que el número de páginas web con contenidos que hacen apología de la anorexia y la bulimia creció un 470% desde el año 2006. El director de IQUA, Álex Fernández, advierte que el 75% de quienes consultan estas páginas son menores de edad e indica que "las personas que comparten estos contenidos son como una comunidad sectaria, como una religión que tiene unos anhelos, unos deseos, un vocabulario, un afán de auto ayuda, un estilo de vida y hasta un día de aniversario que tiene como último objetivo la pérdida de peso".

Los portales pro-anorexia y pro-bulimia explican a las chicas cómo disimular su enfermedad ante sus padres y en las comidas familiares o cómo rechazar las galletas que les ofrecen sus amigos en el recreo sin levantar sospechas. Tal es la sensación de hermandad que se respira en estas páginas que algunas ofertan pulseras pro-Ana y pro-Mía para reconocerse más fácilmente las unas a las otras.

"¿Tienes miedo de ser delgada? ¿Tienes miedo de ser perfecta? ¿Tienes miedo de ser guapa? ¿A que no? Pues si quieres lograr lo anterior supera tus miedos", advierte una de estas webs decorada con ilustraciones de lo más 'naïf' y fotos de modelos.