Te hablamos de las adicciones
  • La ayahuasca bajo los ojos del mundo

08 de mayo del 2020

La Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma que los trastornos mentales están en incremento en todo el mundo, se calcula que desde 1990 hasta 2013, las personas con diagnósticos de depresión o ansiedad han aumentado cerca de 50%, de 416 millones a 615 millones, lo que significa que estos trastornos afectan a alrededor de 10% de la población, es decir uno de cada 10, y que esto se incrementa frente a situaciones de emergencia, a uno de cada 5 personas se ve afectada por la depresión y la ansiedad.

Actualmente se conoce que el estrés crónico puede conllevar a diversas enfermedades psiquiatricas, sobre todo trastornos de ansiedad y trastornos del estado de ánimo. Un ejemplo común se refiere al uso del transporte público, que se caracteriza por contar con un gran número de personas que lo utiliza diariamente. En las horas punta, dentro de las unidades de servicio, las personas están sometidas por varias horas al día a la restricción de sus movimientos y al estresor psicosocial de no poder escapar hasta llegar a su destino, además de la violencia y los robos que forman parte de la inseguridad ciudadana. Estas situaciones cotidianas en nuestra sociedad hacen que las personas estén en constante alerta y sientan temor varias horas del día, lo que implica que la población este expuesta al estrés crónico, lo que aumenta la probabilidad de desencadenar enfermedades mentales.

En la actualidad existen diversos medicamentos para el tratamiento de cuadros ansioso y depresivo; sin embargo, se estudia la posibilidad del uso de plantas autoctonas de la selva peruana, para el tratamiento de estos trastornos. En Perú, así como en algunos países de sudamerica, tales como Brasil y Colombia, se consume un brebaje de amplio uso cultural e histórico llamado Ayahuasca, usada por grupos indígenas y mestizos por muchos años con fines rituales.
La ayahuasca generalmente se elabora de dos plantas enteogenas, la Banisteriopsis caapi, que es rica en B-carbolinas, especialmente harmina, tetrahidroharmina (THH) y harmalina y también la Psychotria viridis, rica en Dimetiltriptamina, que es un agonista de los receptores de serotonina 2A, 2C/1A con efectos alucinogenos.

En los últimos años se han incrementado el número de estudios sobre la ayahuasca y sus componentes como la harmina. El grupo de investigación del Dr. Jordi Riba del Instituto de investigación biomedica Sant Pau en Barcelona, España, es uno de los grupos que mas estudios ha realizado sobre la farmacología clínica de la Ayahuasca, aportando conclusiones alentadoras sobre el uso este brebaje y de sus componentes para el tratamiento de las enfermedades mentales.

En esencia, la harmina parece tener cualidades deseables para el tratamiento de trastornos afectivos y del comportamiento; dentro de estas se encuentra el ser un inhibidor de la monoamino oxidasa, lo que modifica la transmisión serotoninergica asociada a las respuestas ansiolíticas y antidepresivas. También se le ha asociado con la disminución de los efectos del estrés, previene la reducción del factor neurotrófico derivado del cerebro (BDNF), así como el incremento en la neurogenesis en el hipocampo de ratas bajo protocolos de estrés crónico. En un estudio realizado en modelos animales sometidos a estres crónico se reporta que la harmina y la amitriptilina disminuyen los síntomas depresivos, concluyendo que la harmina podría utilizarse para el tratamiento de los trastornos depresivos; otros autores, encontraron que la harmina incrementa la proliferación de células progenitoras neuronales, posiblemente debido a la inhibición del DYRK1 , y también podría contribuir en la modulación de la plasticidad sinaptica promovida por la estimulacion de la neurogenesis in vitro.

Es importante aclarar que la intención de este manuscrito es comunicar que en otros lugares del mundo se valora y en consecuencia se estudia, cada vez con más detalle, los efectos psicofarmacologicos de la Ayahuasca, la cual es parte de nuestro legado cultural como peruanos, y en la que se puede encontrar nuevos potenciales tratamientos para las enfermedades mentales y de esta manera mejorar la salud mental de la población, la misma que en Perú esta pobremente atendida, es conveniente que como peruanos abracemos nuestra cultura, lo que significa que como científicos incluyamos y estudiemos lo nuestro.