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  • La obsesión por comer de forma saludable que termina convirtiéndose en un trastorno de la alimentación

25 de noviembre del 2019

Esta obsesión se basa sobre todo en conseguir una alimentación sana en la que mejoremos la salud mediante la alimentación. El fin de las personas ortoréxicas es bueno, ya que buscan el bienestar físico, el problema está cuando se convierte en obsesión y termina por marcar la manera de alimentarse y de vivir hasta el extremo de llevarse a ser una doctrina de vida que no puede salir de determinados parámetros.

Hay que tener presente que normalmente detrás de la ortorexia, como sucede con la mayoría de los trastornos alimenticios, subyacen otra serie de problemas psicológicos que pueden ser tratados. De hecho este trastorno ya está catalogado como un trastorno psicológico. Por ello nosotros queremos adentrarnos más en sus rasgos característicos, las consecuencias que puede tener en nuestra salud y los factores que lo pueden llegar a propiciar.

En primer lugar hay que tener muy claro que con la ortorexia existe una clara diferencia con respecto al resto de los trastornos alimenticios. En el caso de la bulimia y la anorexia la preocupación de los afectados está en las cantidades de comida que se consumen. En el caso de la ortorexia reside en la calidad de ésta. Este rasgo característico de este trastorno hace que sea pasado por alto en la mayoría de los casos, ya que los afectados no dejan de comer o se dan atracones, solo que no comen cualquier cosa.

Rasgos generales de las personas afectadas de ortorexia

  • Los afectados por este trastorno tienen una serie de rasgos característicos. Uno de los principales es dedicar gran parte de su tiempo diario a pensar en una dieta sana. Se estima en una media de tres horas al día en pensar la procedencia de los alimentos, la trazabilidad de los mismos, la elaboración…
  • La conexión psicológica con la alimenticia es estrecha, es decir, si no se respeta la dieta establecida y entendida como saludable, el estado de ánimo se resiente. La sensación de culpa será elevada y todo pasará a un segundo plano frente a la alimentación.
  • Ver la comida simplemente como una manera de mantenernos sanos, dejar de disfrutar su sabor, y hacer que prime el hecho de que sea natural es un signo claro de ortorexia. Primamos su procedencia frente al sabor, que pasa a un segundo plano y nos deja de importar.
  • Efectos de este trastorno a medio y largo plazo

    Lógicamente este tipo de conductas puede acabar teniendo una serie de resultados en nuestra salud a medio y largo plazo. Desde luego que las personas que padecen de ortorexia suelen desarrollar problemas de salud, ya que sino no se catalogaría como un trastorno alimenticio. En contra de lo que las personas que la padecen piensan, alimentarse solamente de alimentos libres de duda puede ser perjudicial para la salud y podemos llegar a provocar trastornos en nuestro organismo que a la larga nos pasarán factura.

    A priori podemos pensar que la ortorexia es hasta saludable porque nos induce a consumir alimentos totalmente naturales, pero a la larga no es así, ya que el espectro de opciones alimenticias termina por reducirse tanto que apenas tendremos alternativas que llevarnos a la boca. Esta monotonía alimentaria y esta falta de diferentes tipos de alimentos harán que corremos el riesgo de estar mal alimentados y desnutridos.

  • Algunas de las consecuencias que puede acarrear consigo una mala alimentación suelen ser anemias, hipovitaminosis o hipervitaminosis, falta de oligoelementos, osteoporosis, hipotensión… La falta de vitamina B12 en estas personas suele ser otro de los puntos a tener en cuenta. Esto hace que aparezcan trastornos psicológicos como la depresión, obsesión, ansiedad… Por ello es necesario que sepamos que el daño puede ser alto si no nos alimentamos adecuadamente.