Te hablamos de las adicciones
  • Adicción al celular

30 de septiembre del 2019

Aunque pueda parecer exagerado, numerosos investigadores ya están alertando de que hay muchas personas con teléfono móvil que están sufriendo problemas físicos y psicológicos como ansiedad, palpitaciones y sudores cuando olvidan el móvil en casa, su tarjeta de prepago se queda a cero, se quedan sin cobertura o sin batería. Te invitamos a seguir leyendo este artículo de Psicología-Online si quieres saber más sobre la adicción al teléfono móvil.

A continuación, analizaremos qué significa este tipo de adicción tan moderna y actual pero, también, te descubriremos las consecuencias y soluciones a esta situación. Sobre todo, los jóvenes y adolescentes son los más vulnerables a esta adicción, por tanto, tenemos que extremar las precauciones al máximo.

Definición de la adicción al móvil

Está claro que hay muchísimas ventajas en la utilización del teléfono móvil, como por ejemplo, para llamar a casa cuando voy a llegar tarde, cuando aviso para decir que me quedo a estudiar en casa de Lucía- pero muchos usuarios tiene que empezar a plantearse si no se estarán convirtiendo en auténticos “móvil-dependientes”, al no poder estar ni un minuto sin su teléfono.

Además, la publicidad está especialmente dirigida a chicos y chicas como vosotros, y enseñan el móvil como un instrumento que da independencia, libertad, que permite integrarse en un grupo, estrechar lazos con los amigos, pero ¿estamos seguros de que todo esto es verdad?… Tenemos muchas preguntas ¿Qué es esta adicción? ¿Por qué nos puede pasar? ¿Qué personas pueden ser adictas?

Adicción al teléfono móvil en adolescentes

Una población especialmente afectada por esta adicción son los adolescentes. La idea de “ocio y tiempo libre” parece ir ligada al teléfono móvil y parece impensable que un adolescente no disponga de este objeto.

La adolescencia es un gran momento de cambio (ya habréis notado algo, ¿verdad?): surgen ahora muchas dudas como ¿quién soy?, ¿qué voy a ser de mayor?, ¿por qué me pasan todos estos cambios físicos?, ¿por qué me parece que mis padres a veces no me entienden? No me gusta mi cuerpo y me van a rechazar porque estoy gordito o soy bajito, ¿cómo puedo cambiarlo? ¿Por qué no soy tan molón como mi amigo Pepe? y, encima, mis padres no tienen tiempo para ocuparse de mí....

Es una época en la que los puntos de referencia cambian, es muy normal que se empiece a producir distanciamiento y falta de comunicación con los padres: “...ya no voy a papá a pedir ayuda, mejor se la pido a mi amiguete que sabe más...” y cuando tenéis una duda, posiblemente no se elija la mejor fuente de información para aclararla.

Y toda esta confusión en este momento de la vida de cada uno de nosotros, hace que los adolescentes sean el objetivo de las grandes empresas de publicidad para intentar convenceros de todos sus mensajes. Algunos son buenos, pero otros muchos solo responden a sus propios intereses económicos. Y ya sabemos que ni siquiera para los adultos es fácil.

Cómo reconocemos a una persona adicta

Frente a las personas que utilizan de una forma adecuada el móvil, en las personas con adicción vamos a poder ver cómo están de forma continuada “vigilando” el aparatito, esperando siempre cualquier señal que venga de su aparato; cada muy poco tiempo, de forma compulsiva e incontrolada, consultando el móvil, aunque esté haciendo otra cosa.

Otros estudios recientes han demostrado que personas “adictas” que dejan de usar sus móviles, tienen como consecuencia lo que se puede llamar el “Síndrome de abstinencia psicológica y física”. Este síndrome tiene síntomas como una gran angustia, ansiedad, nerviosismo, irritabilidad, etc. Y todo ello desaparece cuando, de nuevo, tienen oportunidad de usar su móvil. Seguro que habréis observado, en vuestro propio grupo de amigos, la imagen de pandillas de chicos paseando juntos, pero cada uno hablando a través de su móvil o enviando un mensaje de texto a una velocidad de vértigo… miles de mensajes son enviados al día.

Algunos afirman “dedicar todo su tiempo libre” a manejar el móvil. Es muy usual encontrar a adolescentes y niños “tecleando” durante minutos y minutos, jugando a algún videojuego, comunicándose con desconocidos o tomando fotos y vídeos para luego colgarlos en Internet.

¿Cómo podemos saber si somos o no adictos? TEST

Vas a empezar a sentir estrés, irritabilidad, cansancio, alteraciones del sueño y alteraciones emocionales. Y, si quieres estar más seguro aún, hay unas señales muy fáciles de detectar que nos lo van a confirmar, o al menos que van a ser un indicativo para plantearnos el pedir ayuda de forma inmediata. Este test, que se presenta a continuación, es muy sencillo y rápido de hacer:

  1. Factura como primer avisador: ¿Me gasto al mes más de 25-30 euros?

  2. Cambio de actitud: ¿cuándo hablo por el móvil me comporto de una forma diferente a cuando estoy cara a cara, por ejemplo, ya no me siento tan tímido?

  3. No separase del teléfono: ¿el móvil siempre va conmigo? durante la comida, en el instituto, en el cine...

  4. Uso del teléfono para comunicarte con los amigos o la familia ¿estoy todo el tiempo pendiente del móvil, aunque esté con ellos?

  5. Modificación de los hábitos del sueño: ¿a veces me despierto por la noche y, además de ir al baño, miro el móvil para ver si ha entrado algún mensaje o tengo alguna llamada perdida? ¿Estoy hasta altas horas de la noche hablando con el móvil y duermo menos horas?

  6. Nerviosismo cuando el móvil no está disponible: ¿te sientes nervioso o angustiado cuando no tienes el móvil cerca o se ha apagado porque ya no tengo batería?