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  • La distorsión de vigorexia

29 de marzo del 2021

Redacción Cuídate Plus

La principal característica, es una manía enfermiza por ganar masa muscular porque el enfermo tiene una imagen no realista de su cuerpo.

Los enfermos se ven a sí mismos como personas débiles y poco musculadas, lo que les impulsa a pasar muchas horas en el gimnasio y a estar obsesionados con su dieta.

La vigorexia se da más en hombres, sobre todo entre los 18 y los 35 años. Esta patología implica el efecto contrario que la anorexia, por lo que también recibe el nombre de anorexia inversa, además de dismorfia muscular.

Implica que la persona se obsesione con sus imperfecciones, lo que hace que perciba una imagen distorsionada de sí misma.

Causas

Las características más frecuentes en personas que sufren este trastorno son las siguientes:

  • Mirarse constantemente en el espejo y aun así sentir que no se alcanzan las características estéticas que establece como necesarias la propia persona.
     
  • Pesarse varias veces al día y hacer comparaciones con otras personas que hacen fisicoculturismo.
     
  • Las personas con personalidad obsesiva, en especial consigo mismas, así como aquellas que sufren diversos problemas emocionales en sus relaciones personales y profesionales, son más propensas a desarrollar vigorexia.
     
  • También es común que la padezcan aquellas personas que han sufrido acoso escolar o bullying por su aspecto físico durante la infancia.
  • Síntomas

    El síntoma principal que presenta la vigorexia es que el paciente elabora un programa de entrenamiento que se caracteriza por una intensidad constante y una gran dureza.

    Este programa se centra en ejercicios que aumenten el tono muscular, por lo que la práctica más común es el levantamiento de pesas.

    Este estilo de vida, que termina convirtiéndose en obsesión, implica un distanciamiento de las labores cotidianas, incluyendo, muchas veces, el abandono del trabajo o de las relaciones sociales.

  • Prevención

    Las pautas principales para prevenir la vigorexia implican las siguientes recomendaciones:

  • A la hora de llevar a cabo un programa de ejercicios, es necesario que estén supervisados por un entrenador profesional.
     
  • Es aconsejable realizarse exámenes  físicos que determinen el estado de salud, además de las necesidades y capacidades del individuo para adaptar los ejercicios a realizar.
     
  • Los especialistas recomiendan establecer ejercicios que se adecúen al nivel físico de la persona, evitando actividades que requieran sobreesfuerzos innecesarios.
     
  • Es importante detener el ejercicio en el momento en el que se presente fatiga, cansancio o dolor muscular excesivos.
  • Si bien se ha comprobado la existencia de trastornos en los niveles de diversas  hormonas y mediadores presentes en la transmisión nerviosa, los principales factores desencadenantes involucrados son de tipo cultural, social y educativo, a los que estas personas están expuestas continuamente.

    Por ello, el tratamiento debe enfocarse a modificar la conducta y la perspectiva que tienen sobre su cuerpo.

    El entorno afectivo cumple una función muy importante en su recuperación, al brindarle apoyo cuando intentan disminuir su programa de ejercicios a rutinas más razonables.

    Es necesario disminuir el entusiasmo y la ansiedad por la práctica deportiva intensa, logrando que se interesen por otras actividades menos nocivas para su cuerpo.

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